¿Cómo elegir un esparadrapo?
Los labios son muy vulnerables: al carecer de glándulas sebáceas y protección natural, se resecan con facilidad. El frío, el aire seco, la saliva o ciertos tratamientos pueden dejar los labios muy secos y agrietados, ya que la piel es muy fina. Los signos son visibles y molestos: descamación, pieles muertas, enrojecimiento, etc. Incluso mover los labios se vuelve doloroso.